*MI VIDA CON ELLAS*

*MI VIDA CON ELLAS*

Y recuerdo cómo de niña me impresionó aquella historia…esas zapatillas rojas que no podían parar de bailar…aquellos pies danzando y callejeando sin descanso como llevados por una fuerza inexplicable…y es que, las letras fueron ya desde ésa mi temprana edad, como esas zapatillas que me llevaban y arrastraban a un lugar sin retorno, a un mundo paralelo, del que de alguna manera, sabía, que ya no podría escapar…

Ellas fueron mi único equipaje para un viaje que comenzó de cuentos y sueños rotos. Fueron el lecho donde cobijar mi cuerpo y mi alma…el bálsamo para aliviar la afrenta de la otra cara que la vida me mostró. Me abracé a ellas con tanta fuerza, que todas mis heridas comenzaron a cicatrizar. Me llevaban de puntillas entre los confines de miles de mundos que imaginaba mi laberíntica mente, esos sueños que de nuevo renacían y florecían cual hiedra enredada en ese ser que yacía y me alimentaba, aquel que sentía en lo más profundo, aquel que me hablaba…a través de esas letras que brotaban de mis dedos dibujando sentires sobre cualquier papel que tuviera a mano. Nos sentimos atraídas, vinculadas, destinadas a viajar juntas en este camino de la vida, y por todos esos mundos en los que despegar los pies del suelo, y volar, volar…con esas alas magulladas, pero valientes y con ansias de sentir por encima de todo, y nada…

Y así es la vida y sus maravillosos tesoros…ésos que no se ven con los ojos del rostro, sino, que se sienten…como esas letras danzarinas, que nos deleitan, nos incitan, nos inspiran…palabras que sienten y palpitan, acarician…

Y con ellas alzamos nuestro grito contenido ante injusticias y barbaries. Con ellas somos cual aves que sobrevuelan ciudades en aras de un nuevo y merecido mundo. Con ellas somos corazón que ama y desea. Somos enseñanza, y aprendemos. Somos sueños, locura, ciencia…sencilla y difícilmente, con ellas somos humanos que se comunican, o lo intentan…que sueñan, aunque despierten…porque, al fin y al cabo, la vida es tan sólo ese viaje en el que decidir que llevar en nuestro equipaje, y las letras, las letras…qué haría yo sin las letras…

*Ginebra Blonde*

LA BELLE DANSE DE LA VIE...ET LETTRES...

LA BELLE DANSE DE LA VIE...ET LETTRES...

¿BAILAS?...

"Silencia el reproductor situado al inicio del muro del blog" 😉

martes, 29 de noviembre de 2016

*Pecados en carne*


(Blog erótico-sexual explícito +18)

El pecado que gime y supura al roce de la piel…*Pecados en carne* Deseos que se desatan…

Como un animal.

Justo después de que las puertas de tu ascensor se cerraran tras de mí, entré en tu casa. No te vi en la puerta, así que avancé lentamente por el angosto pasillo oscuro de tu casa, adentrándome cada vez más en tu territorio. Yo preguntaba en voz alta donde estabas, pero nadie respondía. Así que paso a paso me acercaba a tu habitación.
La puerta estaba cerrada. No entendía muy bien qué pasaba, pero estaba claro que me preparabas alguna sorpresa... y vaya si me llevé una sorpresa. La puerta no era lo único que había logrado abrir esa tarde. Allí estabas tú, masturbándote en la cama mientras esperabas que llegara.
Estabas más que guapa... Yo no entendía muy bien a qué venía ésto, pero la verdad es que no me importaba en absoluto. Disfruté unos segundos de este magnífico y bello espectáculo con el que me deleitabas los sentidos antes de que me dijeras:

- He estado leyendo tu blog... y éste es el resultado.
Está claro que no hay nada más bonito que una mujer masturbándose. Pero no te detuviste ahí, me dijiste que me tumbara a tu lado. Sin pensármelo ni un solo instante me puse a tu lado y de un rápido movimiento me sacaste la tranca, que ya la tenía dura por la contemplación de tanta sensualidad junta. Así que comenzaste a masturbarme mientras yo te metía el dedo y tus juegos continuaban tocando tu sexo.
Tumbado a tu lado disfrutaba de este magnífico espectáculo provocado por la lectura de mi blog.

- Joder... no sé cómo lo haces, pero es que me pones completamente cachonda cuando lo leo.

No puedo evitar masturbarme como si me ardiera el cuerpo...
Mientras tanto yo te contemplaba en toda tu belleza. La sensualidad recorría cada centímetro de tu piel, al igual que mi mirada que me provocaba un deseo cada vez más fuerte de follarte con toda mi alma allí mismo.
Tú estabas poniéndote cada vez más sensible. Tu piel comenzaba a sonrojarse de una manera realmente sexy y yo te deseaba hasta tal punto que tu masturbación únicamente me daba ganas de penetrarte con fuerza. Parece que el sentimiento era mutuo, porque en un momento me hiciste un gesto que lo decía todo...
La verdad es que me ardían las ganas de follarte con toda mi fuerza sobre esa cama en la postura que fuera, en la que más placer te diera. Quería convertirme en tu juguete para darte todo lo que necesitases.
Pero antes quería disfrutar con mi boca de ese sexo húmedo y caliente que tenías gracias precisamente a la lectura de los relatos de mi blog. Supongo que es algo normal, porque la masturbación es la mejor forma de disfrutar uno mismo y sobre todo de hacer volar la imaginación. Pero en este momento no te hacía falta imaginar, allí estaba yo para comerte todo el coño.
Te metí mi lengua en tu vagina y comencé a jugar con ella con mucho sentimiento. Mis manos me abrían su sexo, que estaba al rojo vivo. Pretendía hacerte gozar con apenas el roce de los pelos de mi barba sobre tu entrepierna.
Tú me pusiste las manos en la cabeza y me dejaste que te continuara clavando los dedos hasta lo más profundo que llegaran... Aunque eso no era nada comparado con el límite que iba a alcanzar mi sexo unos instantes más tarde...
La cuestión es que estaba deleitándome de la mejor manera posible con tu sexo húmedo. Mientras tanto, tu gemías de placer y me gritabas:

- ¡Estoy muy caliente!
- ¿Ah, si? ¿Estás muy caliente?
- Mmmmm.... es la sensación que me provoca pensar en ti...
- Pues entonces será el momento de que me dejes follarte.
- Si, hazlo... Sé un animal.
- ¡A sus órdenes Señorita!

Así que me puse en pié y te contemplé. Tú estabas risueña, deseando que llegara el momento de la penetración que te llevaría hasta el éxtasis de placer. Pero tenía tantas ganas de follarte que la verdad es que no sabía por dónde empezar. Tú me mostraste tus dulces muslos mientras me masturbabas y te reías, así que decidí ponerte a cuatro patas y follarte como un animal.
- ¡Ponte a cuatro patas!
Te clavé la polla de un rápido movimiento. Te ensarté como a un pincho moruno. Tú lanzaste un gemido entre gusto y alivio por tenerme ya dentro de ti. Desde luego, parece que la lectura del blog te había excitado de sobremanera. Mientras tanto, yo comenzaba a dejarme llevar por la lujuria...
Además, hacía tiempo que no follaba bien y tenía ganas de disfrutar con una mujer en esta postura que es tan placentera para ambos. Así que me puse tu espalda y comencé a penetrarte, abriéndote el sexo poco a poco, mientras mis labios recorrían tu cuello, lo besaban y te mordía la oreja después de decirte todo lo que querías escuchar.
No pude contenerme por mucho tiempo. Estaba necesitado de sexo... bueno, la verdad es que siempre lo estoy. Pero no de sexo cualquiera, de buen sexo. Porque prometer es una cosa muy fácil, pero cumplir, para eso es para lo que he nacido. Así que poniendo mis manos en tu culo perfecto, comencé a follarte con dureza.
Tú estabas relajada, disfrutando de este sexo goloso que iba cada vez a más; pues mis brazos comenzaban a tensarse, a agarrarte con más fuerza, mientras mi pene entraba y salía desde la mayor profundidad hasta abandonar tu sexo en apenas un segundo. Me gusta mucho sentir como mi entrepierna toca tu trasero.
Te cogí de los pechos y comencé a dejar salir por mi boca todo el sexo que estaba deseando decirte. La verdad es que no recuerdo bien las palabras exactas que te dije, pero en resumen era todo lo que deseaba poseerte, hacerte mía, ser tuyo y sobre todo fusionarnos con el sexo como si no hubiera mañana. Querías follar como animales y lo estabas consiguiendo.

- No pares.
Mi cadera estaba dando todo lo que puede dar de sí. Prácticamente te la colaba en tu sexo como si no hubiera mañana. Además, tengo una gran resistencia y fue un largo periodo de deleite contigo a cuatro patas mientras yo no dejaba de penetrarte. Estabas realmente sexy a pesar de que no te veía el rostro salvo cuando te girabas, como si te faltara el retrovisor, y necesitaras ver la cara de placer que me estabas provocando... que era mucho.
Te agarré fuerte del pelo y decidí dártelo todo. Fuerte. Duro. Intenso. Hasta el fondo. Realmente querías vivir uno de mis relatos.... pues aquí lo tienes.

- Me encanta ¡Quiero toda tu leche!
- Tranquila... aún falta para eso. Todavía tengo que follarte de varias maneras más.
- Uffff.... Sigue por Dios.

Era tal el placer que te daba que me tratabas de coger, con tu mano temblorosa por el gusto que te provocaba y por las embestidas que te estaba dando, mis testículos. Los tenía tan hinchados y rellenos de semen que lo notabas con la punta de tus dedos. Pretendías arrancármelos... pero te aseguro que ya tenía en mente lo que iba a salir de ellos a borbotones.
- Más ¡más! MÁS.
- Estaría toda la vida así... follándote.

Tu estabas completamente extasiada. También necesitabas un buen revolcón. Un hombre de verdad que te follara como la diosa que eres, con la necesidad que te abruma de encontrar a un buen semental que te haga todo lo que necesitas. Sentías cada movimiento de mi rabo duro por tu vagina... y eso no hacía más que excitarte hasta el límite.
Me senté sobre un sofá que tenías lleno de ropa. Me dio igual, no tu desorden, sino follarte sobre todas tus cosas. Me gusta dejar mi aroma a sexo en las posesiones de quienes tengo el gusto de que me inviten a su casa para follar de esta manera tan abrumadora. Y es que, de alguna forma tengo que hacer valer que me vuelvan a invitar de nuevo... ¿no?
El caso es que te puse sobre mi vientre y comencé a darte pollazos mientras te sujetaba las piernas. Otra vez más tú estabas gritando de placer... pero esta vez veías en primera fila el espectáculo de nuestros sexos jugando al unísono.

Yo comencé a follarte con fuerza, más que nada porque me estaba empezando a cabrear que llevásemos más de quince minutos follando y aún no tuviese que controlar mis ganas de
correrme conmigo. Me gusta esa sensación en la que estoy disfrutando tanto que siento que es irrevocable la corrida, pero aguanto, con el sudor cayéndome por la frente, todo lo que puedo... que es mucho.
Tú estabas sedienta de una buena polla. Así que te colocaste de la manera que más te beneficiaba para masturbarte un poco. Tú sí que estabas al borde del orgasmo... y vaya si lo tuviste. La cara de placer que se reflejaba a la luz de la luna en el espejo del otro extremo de la habitación lo decía todo de lo que tu cuerpo demandaba esta noche.
- Quiero verte de cara.
- Y yo quiero seguir follándote como un animal... nena.
- Me gusta que me desees.
- Yo tengo entre mis brazos todo lo que deseo ¿Y tú que quieres de mí?
- Ya lo sabes... ;)

Estabas sobre mí, irguiéndote como una auténtica perra en celo que necesita, a su ritmo alcanzar los últimos estertores del orgasmo. Tus manos se posaban en mi pecho mientras tus fuertes brazos sustentaban tu cuerpo que en el último azote te tiraba el pelo cada vez más por delante de tu rostro, como si no quisiera que te viera la cara de placer que tenías.
- Cógeme del culo y penétrame hasta el fondo... Ya llega.
- Ohhhh.... Sí, así ¡Sí! ¡¡¡Siiiii!!!

Estaba claro que ya había llegado el momento de correrse. Me quedé sorprendido de la cantidad de fluido que te salió. Pero claro, después de semejante actividad como para no hacerlo... Tenías los ojos cerrados y la mirada hacia el techo, pero yo sabía perfectamente la expresión de tu cara: una expresión de gusto absoluto.
Te toqué con mis manos sobre tus pechos, que se movían todavía, como si la inercia de tu cuerpo y el mío, juntos sobre la cama, no se acabase. La llama seguía estando encendida... sobre todo la mía. Yo aún necesitaba más. Mucho más.
Te volví a poner sobre la cama. De nuevo, te volví a abrir las piernas. Tu soltaste un "Dios" por tener que gozarme todavía más. Pero es que, cuando despiertas a la bestia que tengo dentro, es difícil volver a encerrarla otra vez. Aunque, si os soy sincero, me gustaría que estuviera despierta todo el día, todos los días...

- Me encanta follarte. Menudo cuerpazo tienes.
Con mis manos en tus muslos, te penetraba una y otra vez, con la misma dureza de mi polla erecta que te había provocado el orgasmo apenas dos minutos atrás. Sé que estabas cansada, pero es que nena... soy insaciable y necesitaba desfogarme. Porque si me hierve la sangre, necesito una buena corrida sea como sea.
Tú estabas completamente abierta para mí. Yo estaba como poseído por el demonio mientras te follaba sin descanso. No podía hacer otra cosa más que mirarte a los ojos, con mucho deseo, mientras disfrutaba de cada penetración de mi miembro en tu cuerpo.
Ahora si que estaba controlando la corrida. Iba a ser una de las grandes. Pero aún me quedaba un rato hasta que no pudiera aguantar más y terminara rindiéndome frente a tu cuerpo. Así que continué follándote como un animal con toda mi fuerza mientras tú gritabas y movíamos la cama del sitio a causa de la fuerza con la que te embestía.

- Vas a romperme la casa, joder...
Ya venía, así que no tuve más remedio que ponerme delante de ese cuerpo de reina que tanto me había dado esta noche... desde el momento en que te pusiste a leer mi blog y comenzaste
a desearme, hasta éste momento en el que ya no podía aguantar e iba a correrme con toda mi leche sobre ti.
Abriste la boca y dejaste que una parte del chorro de semen cayera en ella, mientras el resto caía, a borbotones o gota tras gota sobre tu dulce cuerpo, desde el cuello hasta tu sexo, que aun ardía, entre tus piernas y las mías...

Ésto si es forma de celebrar el aniversario de un blog.

(Autor del relato: *Pecados en carne*)

                                             (Para ti; mi agradecimiento...)


12 comentarios:

  1. Un placer compartas las letras y sentires de Pecados, es una gozada sentirle aquí también, mi querida Ginebra.

    Besos enormes para ambos.

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    1. El placer siempre mío por tu maravillosa complicidad, mi preciosa María… :-)

      Bsoss y cariños enormes ♥

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  2. Hermoso homenaje Ginebra. Y sí una buena forma de celebrar un aniversario!!
    Besos Ginebra.

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    1. Qué mejor celebración que sintiendo fuego en la piel…y su voz, que clama en deseos... ;-)

      Gracias por tu sentir, querida amiga...

      Bsoss enormes ♥

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  3. Un gran detalle traerlo a tu espacio, amiga mía. La concentración del erotismo lleva su nombre.
    Os felicito a ambos.

    Mil besitos para cada uno.

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    1. El lenguaje de dos cuerpos en su estado más puro, bajo el incitante manto del deseo…

      Gracias siempre por tus palabras, mi querida Ana…

      Bsoss y cariños gigantes ♥

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  4. ¡Muchas gracias por este honor Ginebra Blonde! La verdad es que me dejas con el sabor de que te debo una y de las buenas, así que ya te honraré yo a ti en otro momento.

    La verdad es que leer mi propio relato sin imágenes y en tu blog me ha dado una perspectiva diferente de mi mismo, lo cual es emocionante y extraño al mismo tiempo.

    Te agradezco de nuevo este detalle y te ofrezco mi colaboración para lo que necesites. Gracias.

    Muchos y cálidos besos :)

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    1. No me debes nada, querido amigo… Para mí es un placer compartir vuestras letras y vuestros sentires… Esos lugares en los que deleitarse, y sentir vibrar la piel… Así que soy yo la que debo daros las gracias por vuestra complicidad…

      Es cierto que leer tus textos con esas escenas que expones, es puro y duro fuego, una pasión que se desata y supura por cada poro... Y sin ellas, como bien dices, se disfruta quizá desde otra perspectiva, pero no por ello menos pasional y fogosa… ;-)

      Gracias a ti, y Bsoss a montones.

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  5. Pues francamente, a mi me ha sorprendido este texto. Y me ha gustado mucho; lo he saboreado. Quizás por no ver las imágenes que lo acompañan...porque las imágenes te distraen y perturban...te llevan por otros derroteros...y no te quedas con la magia de las palabras...

    No sé si el autor lo que pretende es que su blog sea leído por hombres. Porque si lo hace para que lo lean las mujeres... En mi modesta opinión creo que sobran las imágenes.

    Con toda la humildad me he atrevido a opinar. De todos modos cada blog tiene su público.

    Muchas gracias para los dos, y besos.

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    1. Yo agradezco tu opinión, y seguro que él también… Compartir, es exponerse libremente a las opiniones de quienes leemos, y siempre que sea con respeto, es totalmente loable… Así que gracias por tu sincera, y por supuesto respetable, complicidad.

      En cuanto a lo que dices de las imágenes, y tal y como él mismo ha comentado, es cierto que el relato se vive desde otra perspectiva, si no va acompañado con dichas escenas… Quizá, como muy bien dices, nuestro sentido visual es acaparado por ellas, y en cierta medida, restando el verdadero contenido que expone con sus letras.

      En cualquier caso, y como también apuntas, cada lector decide a qué prestarle más atención… Y eso sin duda, es parte de esa magia que tienen los blogs… El cómo se interpreten y se sientan…

      Por mi parte, darte de nuevo las gracias por ser y estar, y por tu sincera complicidad… ;-)

      Bsoss enormes, mi querida Marián… Y muy feliz finde!! ♥

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  6. !Esto ta’ candela! Si, amiga, candela. Pero me gusta, a quien no le gusta el erotismo, la sensualidad, la lujuria. Ella es parte de nuestras vidas. Que derroche, menos mal no lo he leído de noche, sino … okay, disculpa, y a lo que venía. No conocía este blog, esta muy interesante. Gracias por compartir. Me fascino su lectura, esta poderosa.
    Un beso

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    1. Jajaja… Sí, cierto… Hay que tener cuidado en cuanto a qué horas leerlo ;-)

      Me alegra que te haya gustado, Yessy… Como bien dices, lo que en el blog de este compañero se concentra, es parte de nuestra vida, cada uno desde sus propias vivencias y formas de sentirlo, pero parte innata de nuestra naturaleza…

      Gracias por tus palabras y tu complicidad, querida amiga…

      Bsoss enormes, y muy feliz finde! ♥

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